IndependienteMENTE del resultado 0
- Por Jonás Trujillo
Es evidente la alegría que genera en la mayoría de los boquenses ganarle al rojo, más aun en su cancha y mucho más aun sacándolo de la pelea por el campeonato. Encima si se le suma un gol “Palermiano” que más qué gol fue una “piña” a aquellos irreverentes bobitos que aun no aprendieron la lección de vida que es “jamás”, bajo ninguna circunstancia, se debe despertar al Titán.Más dulce aun se hizo la noche cuando Mouche le clavo el último clavo al cajón del muerto, con un golazo que pareciera sacado de los archivos de Messi.
Dulce, dulce victoria.
Después de esto es inevitable hacer el auto análisis, ese que parte de darnos cuenta de que “había equipo” para poder pelear el campeonato, que “había talento” y este podía hacer una gran diferencia frente a los mejores equipos del torneo, tambien que “había ganas y compañerismo” en jugadores que semanas atrás parecía que estaban jugando un picadito en el barrio.
¿Será que se juega mejor o se es mejor persona cuando hay que renovar contratos?… Tal vez la dirigencia debería negociar contratos a mitad de cada campeonato.
Todos los días 22.000.000 de argentinos y otros millones de xeneizes más alrededor del mundo se rompen la cabeza con formaciones, planteamientos, refuerzos y sobre todo con el nombre del profesional que debe vestir el buso de DT. La histeria y ansiedad se agudiza ante una dirigencia que tiene por política de negociación la de “tirar globos de ensayo” para ver cual DT disminuiría las posibilidades de que les dé un “no gracias” público. Este tipo de políticas, aparte de generar incertidumbre y desencanto de la hinchada para con algunos profesionales que tal vez en un futuro si podrían tener interés de trabajar en Boca, solo potencia la posibilidad de que el DT a elegir no sea el adecuado, sobretodo pensando en un proceso serio y a largo plazo.
Tomando en cuenta que un DT casi sin trayectoria como Tito Pompei puede lograr que un equipo comience a jugar bien, es fácil llegar a la conclusión que el problema de fondo no es el DT, el problema de fondo es las ideas que algunos jugadores tienen en la cabeza, ideas que al parecer están confundidas y desubicadas, un claro ejemplo es la burrada que se mandó Mouche. Un jugador bien guiado y aconsejado es un jugador responsable y sobretodo la humildad debería ser su principal característica.
Independientemente de los resultados, de los golazos, de los contratos y del futuro Director Técnico, Boca necesita re enfocar y re encarrilar el pensamiento, las ambiciones, el compromiso y las responsabilidades de sus jugadores, sobre todo de los más jóvenes, quienes han venido siendo testigos solamente de malas mañas.
La responsabilidad de la CD va más allá de la contratar DT’s manejadores de vestuarios.






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