El amor no se negocia 1
- Por Luciano Torres Toranzo | +-GuAliCHo-+
En la semana previa al superclásico salió a la luz que la “Barra brava” de Boca fue a apretar al plantel debido a que, a causa de los malos reultados por el mal rendimiento de los jugadores, ellos no estaban cobrando lo que les correspondía. No hace falta decir nada sobre el bochornoso accionar de esta gente que utiliza el nombre de nuestro club para hacer dinero, porque es solamente eso lo que les interesa. Y nada más.
En lo personal me parece insultante que este grupo de mercenarios robasen una de las cosas más sagradas e históricas que tiene el club, que es el mote de la hinchada: la número 12. Ese apodo pinta de cuerpo entero lo que significa ser hincha de Boca y estos mafiosos lograron auto imponérselo, hasta un punto tal que ya es de ellos y no debe ser así.
Esta misma gente que en la semana apretó a los jugadores, que roba, que no paga entradas, que aprietan y que tratan con violencia e impunidad a todos (avalados por los directivos, la policía y los políticos) es la misma que ayer intentó por todos los medios de censurar la voz del hincha de Boca.
Fue asquerosamente claro cómo cada vez que la hinchada de Boca coreaba a Riquelme o le reclamaba a Maradona que él tenía que estar en la selección Argentina, la mafia empezaba a cantar para Palermo o para el Diego. Cuando la hinchada dice “X querido, la 12 está contigo” es una confirmación de quién les pasa dinero.
Lo de Maradona es histórico y lo de Palermo es una realidad. En la misma noticia donde se conoció el apriete pre Boca – River, se mencionaba cómo la “Barra” destacaba al goleador como el “único ejemplo” del plantel. Esta nota no quiere ser crítica de ellos dos; simplemente están equivocados. Ellos se ganaron el amor del hincha Xeneize, no necesitan de esta gente para que se los ovacione o se los reconozca. Son más grandes que esa mafia.
Para los que no tienen memoria esta gente es la que nunca coreó a Bianchi, ni a Guillermo, ni va a bancar a Riquelme. Nosotros no podemos lograr que ellos estén donde de verdad tienen que estar, pero tampoco vamos a callarnos como otros medios o dejar que se mienta sobre la opinión del hincha de Boca que, como otras veces, esta mafia intentó censurar. Porque quinientos mercenarios no van a poder contra 40.000 hinchas. Porque el amor no se negocia.






LOS GRANDE, LEJOS