¿A qué jugará el Boca de Alves? 0
El “Chueco Alves”, flamante director técnico de nuestra institución, declaró en el Diario Olé durante la semana previa al inicio del Clausura 2010, qué estilo de juego lo identifica y quiénes son sus ejemplos:
-¿Cómo te gusta que jueguen tus equipos?
-Yo jugué en el medio de la cancha y por eso metí unos cuantos garrotazos. Igual, siempre admiré a los jugadores de buen pie. Pero yo conozco lo que representa Boca y tengo en claro que con esta camiseta no se debe perder la mística. Quiero que mi jugador juegue bien y que deje todo en la cancha. Al que tiene esas dos condiciones estoy dispuesto a respaldarlo y jugármela a muerte por él. A mis dirigidos siempre les repito: jugando bien y tratando bien a la pelota vamos a llegar al arco de enfrente con mayores posibilidades que jugando mal, tirando pelotazos y esperando el error del rival.
-¿La idea es buscar siempre el protagonismo?
-Ni lo dudes. A partir de tener la pelota, me encantaría que mi equipo pueda jugar como los de Menotti y Cappa. Lo que no comparto con ellos es que no utilizan el pressing. Eso lo aprendí en Boca, con Griffa. Con mis equipos voy a negociar un montón de cosas, pero jamás voy a perdonar la falta de actitud. Volviendo a Griffa, siempre repetía: “A un equipo regular lo dejás jugar y se transforma en un equipo bueno. A un equipo bueno lo presionas y se transforma en regular”. Quiero eso.
Es seductora su idea de presionar, morder, meter en toda la cancha a la hora de recuperar la pelota, tocar y generar futbol generando circuitos e intentando que la pelota siempre vaya al ras del piso. En teoría suena ideal, pero las preguntas son, ¿Boca tiene los jugadores para poder jugar así? ¿Podrá Alves lograr que los jugadores interpreten su concepto?
En la delantera tiene a Gaitán, jugador de gran técnica (quizás la mayor aparición en la delantera de las inferiores luego de Carlos Tevez) y el mayor acierto de Basile en su segundo ciclo. Estará acompañado por un Palermo que se juega la posibilidad de ir al mundial, pero que tendrá detrás a un Viatri que estuvo intratable en el verano y que siempre que entra cumple. Completan Mouche, Noir y los chicos Araujo y Blandi.
Con las incorporaciones de Matías Giménez, pero sobre todo de Jesús Méndez y Sebastián Prediger, la idea de quite y juego está asegurado para el nuevo Técnico Xeneize. Y hay que sumarle a estos jugadores, a Gary Medel, la recuperación de Chávez, la aparición de Erbes, Insúa, Marino, Rosada, Colazo y sobre todo a Juan Román Riquelme.
Era un grito popular, o al menos de muchas voces, que Boca tenía que reforzar su defensa. Al contrario de eso, se debilitó (¿se debilitó?) con la partida de Julio César Cáceres. Con la idea de poner 3 volantes “Mixtos” en la mitad de la cancha y con trabajo, seguramente se pueda llegar a solucionar el problema de la espalda del volante central, que no ayudaba a los horrores que cometía la defensa de Boca.
Las esperanzas están en que Muñoz se afirme, que Monzón recupere su nivel del 2008 y ver cómo se adaptan Bonilla, Achucarro o algún otro juvenil. Seguramente esta sea la zona más desprotegida del equipo y en la cual más deberá trabajar el entrenador. No sólo para generar solidez, sino para que la defensa se aceite a su idea de pressing (necesitará centrales y laterales rápidos y que sepan achicar y jugar más cerca de la mitad de cancha). Aunque como casi siempre en el futbol, si el ritmo lo impone el medio campo, le facilitara mucho la labor a la línea defensiva del equipo.
Luego de la era Basile, donde el equipo navegó en la intrascendencia y naufragó, no sólo en los resultados sino en el mar de la ideología futbolística, donde no tuvo ninguna base donde mantenerse a flote y así asentarse en el terreno de juego, la llegada de Alves nos genera un océano de incógnitas pero que, por sus declaraciones tentadoras y los suculentos refuerzos, ojalá termine en el mejor puerto para el Xeneize.






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